La mejor caries es la que nunca aparece. Y aunque suene raro viniendo de una dentista: mi trabajo ideal es que tu hijo casi no me necesite.
Qué incluye:
- Sellantes. Una barrera protectora en las muelas para dificultar que se acumulen restos de comida y aparezcan caries.
- Aplicación de flúor según el riesgo individual de cada niño.
- Asesoría de cepillado real: técnica, cantidad de pasta, quién cepilla a quién y hasta qué edad.
- Evaluación de alimentación y hábitos: mamadera nocturna, dulces, jugos y todo lo que influye en el riesgo de caries.
Aquí va una verdad que digo siempre: la caries es multifactorial —alimentación, controles, hábitos— y sin el compromiso de la familia, ningún tratamiento alcanza. Los papás son el principal agente de cambio en la salud oral de sus hijos. Mi trabajo es darte el método; el día a día es tuyo, y juntos funciona.
